Entre persecución a minorías, silencio de las cortes y destrucción de símbolos de paz, la exsenadora denuncia un desmonte de facto de las garantías democráticas.
Bogotá, D. C, 27 de octubre 2026.
Redacción Web. - En su primera columna para El Tiempo, titulada "¡La Constitución ‘woke’ de 1991 se respeta!", la exsenadora Angélica Lozano encendió las alarmas sobre el rumbo institucional del país, asegurando que el presidente Abelardo de la Espriella está derogando de facto la Carta Política mediante discursos importados y ataques directos a los derechos fundamentales.
Lozano aclaró que el término "woke" —usado despectivamente por la extrema derecha— significa en realidad "despertar" ante la injusticia. Para la exlegisladora, ese espíritu de inclusión, diversidad y libertad es la esencia de la Constitución del 91, hoy bajo amenaza por una agenda que busca dividir y restar garantías.
Efectismo y persecución
La excongresista señaló que, ante la dificultad de mostrar resultados en seguridad y economía, el Gobierno ha recurrido al efectismo político: "Gobernar es difícil... En cambio, perseguir mujeres, homosexuales y personas trans es fácil, rápido, viral, barato y cruel”. Como muestra de este retroceso, citó choques del ESMAD frente al Museo Nacional en actos de diversidad sexual y la alteración de espacios que custodian la memoria de los procesos de paz.
Alerta a las instituciones
Lozano cuestionó a los ministros por "hacer trizas" la Carta Magna mientras se presionan gremios, medios y gobiernos locales. Finalmente, lanzó un llamado a las Cortes y a la ciudadanía a romper el silencio y defender el pacto social de 1991 como patrimonio de todos.