En materia de mejorar la movilidad los fracasos son constantes, no se ha encontrado la fórmula, nos llenamos de técnicos que pueden conocer mucho del tema, pero les falta calle que es donde el ciudadano vive el problema.
Por Manolito Salazar*. - Los bogotanos siempre soñamos con tener una mejor movilidad, y cada alcalde trae su fórmula.
Mockus y su cultura ciudadana, Peñalosa, el pico y placa, el día sin carro, ciclovías y ciclorutas, medidas que sostuvieron sus sucesores. Personas encargadas de controlar los problemas de vías arterias, (Gerencia en Vía) la han tenido varias administraciones son más burocracia que ejecución y buenos resultados, cada día es más lenta la ciudad, agravada en esta administración por el deseo de empezar, continuar y terminar obras, y un divorcio entre el conductor y la autoridad.
En 2004, la capital tenía por lo menos 4 mil motos en circulación, y hoy son más de 520 mil motociclistas que se han convertido además en un riesgo en la seguridad vial, en los primeros 3 meses las muertes en accidentes de tránsito se han disparado, 18 más que en 2025, con 162 muertes, el 44 por ciento de esos decesos son de motociclistas, el 38 por ciento peatones y el 14 por ciento ciclistas, no parece que las cámaras salvavidas estén cumpliendo ese objetivo y si se ha convertido en un recaudo de recursos por violar los excesos de velocidad, que es hoy por hoy una de las consecuencias de accidentes con fatalidades en un 71 por ciento.
En la capital hay más de 2 millones de vehículos en las vías, y aunque existe el pico y placa para particulares y taxis, las administraciones encontraron otro negocio que permite recaudar más de 500 mil millones de pesos anuales con el llamado pico y placa solidario que permite a los conductores pagar para transitar sin restricción el día que le toca dejar el carro en su casa, y los trancones siguen al orden del día, y no me pregunten porque pero el día martes la velocidad puede ser de 7 a 10 kms por hora en las mañanas cuando salen los ciudadanos al trabajo y en la tarde cuando retornan a su hogar en las mal llamadas autopistas de Norte y Sur.
El transporte público a pesar de las bondades de Transmilenio y el uso exclusivo de las troncales se ha convertido en otro dolor de cabeza para los bogotanos, las constantes manifestaciones en las calles que paralizan el sistema especialmente en el Dorado afectando a los pasajeros, este año según cifras de la Secretaría de Gobierno, van 322 protestas, su gran mayoría pacíficas, pero con afectaciones al transporte.
Actualmente la vigilancia y control del tráfico en las calles está en manos de 700 policías y 577 agentes civiles de tránsito, al parecer sin decirlo, la administración vuelve lentamente al sistema del control en las calles de civiles que salieron hace más de 30 años cuando Antanas Mockus decidió acabar con los entonces conocidos “Chupas” y darle el manejo del tránsito a la policía, es una solución o es simplemente un maquillaje al inmanejable caos de las vías de nuestra ciudad.
No hay respeto a la autoridad y ese es uno de los más graves problemas que tiene Bogotá, las calles se han convertido en una selva donde el que se cree más guapo incumple normas de tránsito en contra de aquellos que si las acatan, la gran mayoría, pero esa minoría afecta e incluso irrespeta a los uniformados, por ejemplo, los llamados pecaminosos grupo de motociclistas que agreden a la autoridad muchas veces sin razón y se oponen a sanciones y multas impuestas por la autoridad.
Casi siempre una administración pone su sello en temas como la seguridad, la lucha contra el hambre, la cultura ciudadana, el desarrollo urbano, el transporte, la sostenibilidad ambiental, entre otros, pero en materia de mejorar la movilidad los fracasos son constantes, no se ha encontrado la fórmula, nos llenamos de técnicos que pueden conocer mucho del tema, pero les falta calle que es donde el ciudadano vive el problema, será que esta administración contribuye a una solución, o seguirá en la confusión, amparado en la disculpa de que estamos terminando obras que mejorarán la movilidad, o será que después de 2 años de administración no han encontrado la forma para ejecutar lo que prometieron en campaña.
Bogotá, D. C, 12 de abril de 2026
*Periodista reconocido en el medio por sus chivas y noticias de análisis y contexto del diario acontecer de la capital de Colombia. Fue reportero en Caracol Radio.