Opinión
Por Horacio Serpa.- ¿Será que los colombianos no somos capaces de salir de la horrible cárcel que describió desde la historia la lapidaria frase de Thomas Hobbes? ¿Seremos siempre violencia? Siempre enfrentamientos, guerras, escaramuzas, combates, secuestros, asaltos, muerte y destrucción. Esa ha sido nuestra vida republicana, ¡qué horror!
Por Amylkar D. Acosta M.-Se ha afirmado reiteradamente que de no poderse concretar la venta del 57.6% de la participación accionaria de la Nación en ISAGEN se pondría en riesgo la modernización de la infraestructura vial del país, porque los $5.3 billones que se aspira recibir por la venta se invertirían en las llamadas 4G.
Por Jorge Enrique Robledo.-El gobierno no busca privatizar a Isagen porque sea una mala empresa sino porque es muy buena, porque da excelentes utilidades y las dará aún mayores. Si no fuera así, nadie la compraría. La trasnacional que la compre no adquirirá hueso, sino carne de la mejor, entre otras razones, porque el capital privado solo compra bienes públicos que sean o puedan ser rentables. Por eso nunca se verá la privatización de una escuela en un barrio popular o la de una vía de escaso tráfico en una región apartada.
Por José Gregorio Hernández.- Con evidente fastidio se refería Jorge Eliécer Gaitán a quienes ganaban los pleitos, no por tener la razón en el Derecho sino “por la intrepidez sinuosa en los procedimientos”. Un mal de vieja data -denunciado en la antigüedad por Sócrates y Cicerón-, que muchas veces ha conseguido desplazar a la justicia y a la verdad para hacer que en su lugar triunfaran las maniobras habilidosas y la manipulación de la ley.
Por Ramón Elejalde.-La terquedad del Gobierno ha sido infinita: sabiendo que todos los días su imagen positiva se desvanece entre la opinión ciudadana, por segunda vez intentó vender las acciones del Estado en una de las más importantes generadoras de energía de Colombia. El argumento atendido por la sección Cuarta del Consejo de Estado para tal decisión provisional (mientras falla de fondo), fue la posibilidad de un detrimento del patrimonio de la Nación; y se tomó con el fin de evitarle al Estado males mayores si al final del proceso se daba un fallo en contra de la venta y ésta ya se hubiera perfeccionado.
Por Amylkar D. Acosta M.-A sólo 5 días de la fecha fijada para abrir los sobres contentivos de las ofertas presentadas por tres empresas, que fueron las que finalmente mantuvieron en firme su oferta de la compra del 57.66% de la participación accionaria de la Nación en ISAGEN, se produjo un nuevo pronunciamiento de parte del Consejo de Estado que frenó el proceso de dicha venta después de que este se reanudara el de agosto, luego de superar una suspensión del mismo anteriormente.
Por José Gregorio Hernández.-El Estado y la sociedad deben tomar conciencia acerca de los padecimientos de amplios sectores de la población colombiana, en especial por efecto de la guerra fratricida que llevamos a cuestas como una pesada cruz -cada vez más pesada-, en el curso de un drama que no parece tener fin.
Por Horacio Serpa.- El fiscal Montealegre es un funcionario probo y respetable. De él se predica con razón que es inteligente, instruido, diligente y capaz. Nadie duda de su condición de demócrata y progresista. Ahora se dice que también es irritable.
Por Amylkar D. Acosta.- De la misma manera que la caída de los precios del petróleo y del carbón han desacelerado el crecimiento de la economía, también se ven impactados tanto los recaudos de impuestos por parte de la Nación, los dividendos que recibe y, desde luego, también las regalías que pagan las empresas que explotan los recursos naturales no renovables, los cuales percibe el Sistema General de Regalías. Ello llevó al Gobierno a recortar $87 billones al Presupuesto plurianual de inversiones y a “aplazar” $6 billones del Presupuesto de este año.
Por Edward Rodríguez.-Subirse a un bus de Transmilenio en los últimos días se ha convertido en casi un acto de heroísmo, es tal el pánico que se ha apoderado de los usuarios que la mayoría solo toma el bus acompañado, o en algunos lugares donde se puede estar medianamente seguro.