El expresidente de la Corte Constitucional, Humberto Sierra Porto, advirtió ante legisladores, “que el sistema presidencialista y la judicialización de la política, están relegando al Parlamento a un papel secundario, amenazando el equilibrio de poderes y la estabilidad del país”.
Por Luis Fernando García Forero. - En un contundente llamado ante congresistas, el exmagistrado y expresidente de la Corte Constitucional de Colombia, Humberto Sierra Porto, lanzó una fuerte advertencia sobre la pérdida acelerada de protagonismo y autonomía del Congreso de la República al destacar, según el jurista, que el país atraviesa una profunda crisis de representatividad agravada por el hiperpresidencialismo y la desconfianza ciudadana, lo que ha derivado en un paulatino "debilitamiento" de las funciones legislativas.
Sierra Porto explicó que el modelo presidencialista colombiano busca fortalecerse deslegitimando a las demás ramas del Poder Público. Esta dinámica, sumada a la falta de una estructura de apoyo técnico permanente en las Cámaras, provoca que los proyectos sean diseñados casi en su totalidad por el Ejecutivo.
"El diseño de debilidad institucional del Congreso permite que las ponencias las elabore el Gobierno y que ustedes terminen teniendo un papel secundario", afirmó el constitucionalistab y experto en derecho parlamentario.
Judicialización de la política y politización de la justicia
Asimismo, el exmagistrado encendió las alarmas sobre el fenómeno de la "judicialización de la política", en el cual los grandes debates y decisiones estructurales de la sociedad —como los derechos fundamentales o los controles a las leyes— terminan siendo resueltos por la rama judicial y no por el parlamento.
"Los temas esenciales de la sociedad están siendo decididos por las sentencias de la Corte (...) El Congreso de la República tiene el riesgo de caer en la intrascendencia para con el ciudadano", enfatizó.
En su intervención, Sierra Porto destacó otros aspectos críticos para el desarrollo institucional como la pérdida del monopolio normativo: “La jurisprudencia y los decretos reglamentarios están asumiendo el rol de leyes formales. Fenómenos como la suspensión cautelar de leyes antes de un fallo definitivo erosionan la seguridad jurídica”.
Recordó que el control político como función pilar de la democracia no se limita a tumbar ministros, sino a exponer la gestión pública ante la opinión pública. No obstante, instó a evitar el abuso del derecho como el filibusterismo o el bloqueo institucional.
Reformas fuera del Congreso
Sierra Porto alertó que, mediante tratados internacionales y la creación jurisprudencial de "derechos no nominados", la Constitución se está modificando sin el debate ni la intervención directa del Poder Legislativo, como fue el caso del Acuerdo de Escazú.
Criticó normativas como las sanciones severas por doble militancia que limitan el consenso parlamentario, señalando que "los parlamentarios están para llegar a consensos; impedir la negociación va en contra de un principio democrático básico".
Hizo un llamado a los legisladores a mirar más allá de la coyuntura política y la disputa entre gobierno u oposición. Aunque reconoció que Colombia ha sido un modelo por mantener su institucionalidad en medio del conflicto, instó a corregir de inmediato estas debilidades estructurales para evitar que la sede de la democracia pierda definitivamente su razón de ser.
No ser espectador de decretos
De acuerdo a la exposición del expresidente de la Corte Constitucional, Humberto Sierra Porto, para que la democracia colombiana se fortalezca y funcione, el Congreso no puede limitarse a ser un simple espectador de los decretos del Ejecutivo o de los fallos judiciales: debe asumir de nuevo su rol como el centro del debate nacional.
En ese sentido, destaca Sierra Porto, que restaurar la fortaleza institucional y la credibilidad del Congreso, es el único camino para garantizar que las grandes transformaciones de la sociedad se decidan a través de la representación popular y el diálogo democrático.
Bogotá, D. C, julio 25 de 2026.