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Redacción Ecos. Foto: SIG.- Desde Cartagena donde recibió al Vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence, el jefe de Estado colombiano fue contundente en decirle que esa posibilidad no debe ser contemplada.
"Como los amigos tienen que decirse las verdades, le expresé al vicepresidente Pence que la posibilidad de una intervención militar no debe ser contemplada. Ni Colombia ni América Latina –desde el sur del Rio Grande hasta la Patagonia–, podrían estar de acuerdo. América es un continente de paz. Mantengámoslo así", sostuvo el Presidente de Colombia.
Agregó que respalda todas las medidas que se tomen para acabar con el régimen de Maduro, menos la militar y enfatizó que la presión por parte de los países latinoamericanos debe mantenerse y se debe seguir incrementando para que la democracia en Venezuela se restablezca, a través de diferentes sanciones económicas y políticas.
“Nosotros respaldamos las medidas que ha tomado el gobierno norteamericano, y respaldaremos medidas adicionales, pero siempre buscando una salida, ojalá negociada, pero sobre todo pacífica”, aseveró el Presidente Santos quien finalizó diciendo que “la transición del régimen venezolano a la democracia debe ser pacífica y rápida”.
Por su parte el Vicepresidente Mike Pence aseguró que Estados Unidos no permitirá que haya una dictadura en el hemisferio occidental. "Les prometo que Estados Unidos no va a cesar hasta que los venezolanos obtengan su libertad", aseguró.
Dijo que su gobierno busca el apoyo de la región para aislar económica y políticamente a Venezuela, así como ocurrió con Cuba.
Por Luis Fernando García Forero. – El imperativo de la paz no se ha podido establecer en varias regiones del país. El mandato constitucional que se empezó a aplicar por la vía política a través del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, ha sido inferior a los intereses de muchos mafiosos y forasteros, que amparados en la ilegalidad, insisten en la vía armada, logrando que a través de amenazas e intimidaciones, desplacen los hogares de muchos compatriotas en las regiones apartadas de Colombia.
Un caso específico y actual nos deja perplejos: 37 familias en el departamento de Nariño, tuvieron que salir en los últimos días, bajo la angustia, por el plazo que les dio un grupo armado para que abandonaran el lugar, dejando a 92 personas con dolor en el alma al abandonar sus casas donde sembraron el presente y ahora les frustraron su futuro.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas fue testigo de esa anomalía que reveló el caso de los pobladores de la vereda Teraimbi en el municipio de Barbacoas. Ese organismo presenció la llegada de hombres y mujeres, con niños en los brazos, cargando sus pocas vestimentas y con la tristeza en el alma por haber dejado sus bienes, debido a la ignominia de los enemigos de la paz.
Pero las cifras de quienes padecen el fenómeno del desplazamiento son mayores. La Agencia de la ONU para los Refugiados dio a conocer, de acuerdo a datos de autoridades regionales y municipales, que la lucha por el control del territorio en la costa del Pacífico entre grupos armados irregulares, ya ha desplazado a más de 3.500 personas desde los inicios del 2017.
Grave el hecho en esa región, que además de estar enmarcada por la pobreza, deben de nuevo afrontar el desplazamiento por el reinicio de la violencia.
Un peligro inminente que pone en riesgo todo el avance del proceso de paz y el camino del posconflicto que no va a hacer directamente proporcional a lo planteado por el Gobierno en el sentido de que la paz empieza por las regiones.
Simple y llanamente, el Estado no ha llegado a esas zonas y los grupos armados se están apoderando de esos territorios, que en la mayoría de ellos eran zonas donde reinaba el poder de las Farc.
El Gobierno Nacional debe de manera inmediata hacer un análisis del tema, ojalá a través de un Consejo de Seguridad, con los mandatarios regionales y locales, para buscar mecanismos que enfrenten ese enemigo andante que insiste en la violencia en el territorio nacional.
Los procesos sociales de convivencia no sólo se decretan, sino que se deben proteger y mantener bajo la premisa constitucional de brindar la honra y vida de los ciudadanos; pero también, se deben establecer mecanismos para derrotar a esos violentos con la organización comunitaria.
El Gobierno tiene la palabra.
Por Jorge Gómez Pinilla. Tomado de El Espectador. Foto archivo particular.- Esta semana se conoció el fallecimiento del polémico diplomático, que presenció el desarrollo del escándalo político y judicial del proceso 8.000, una época de turbulencia en Colombia con rumores de golpe de Estado.
En preparación de un libro que viene en camino, luego de varias semanas de insistencia logré que Myles Frechette, embajador de Estados Unidos durante el gobierno de Ernesto Samper, me concediera una entrevista el pasado viernes 31 de marzo. Hablamos durante casi cuatros horas en la recepción del Hyatt Bethesda de Washington, sobre todo del asesinato del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, y nada me hizo pensar que tuviera una enfermedad terminal. Por el contrario, lo noté vigoroso y ágil de pensamiento, con algunas lagunas de memoria en ciertos nombres, pero muy lúcido en sus planteamientos. Hoy pienso que si ya sabía que se acercaba su muerte, y si aceptó conceder la entrevista, fue porque había cosas que quería que se supieran, a sabiendas de que “hay secretos de Estado que no contaré”.
Una de las cosas que ocultó fue la identidad del colombiano que una noche lo visitó en su residencia para preguntarle qué pensaría el gobierno estadounidense si se llevara a cabo un golpe contra Samper. Algo que, en la práctica, era como si le estuvieran pidiendo permiso para hacerlo. Hay cosas que debo reservar para el libro en camino, pero resulta imposible sustraerse a la muerte de Myles Frechette sin dejar constancia de los esfuerzos que hice por tratar de sacarle quién fue ese misterioso personaje “de bastante influencia en Colombia”. Lean ustedes lo que aquí contó, a ver si con algo de espíritu detectivesco es posible llegar hasta su escondida identidad. Lo que sí afirmó sin subterfugios es que era alguien que asistía a las tertulias que organizaba el humorista Jaime Garzón en su casa.
En su libro con Gerardo Reyes (“Frechette se confiesa”), usted cuenta que “llegó una persona distinguida de la sociedad colombiana y me dijo: Embajador, ¿cuál sería la reacción de EE. UU. si hubiera un golpe contra Samper?”. ¿Cree usted que algún día sea posible saber quién fue esa persona, por ejemplo hoy?
A mí se me acercaban muchas personas, me preguntaban, me acechaban en cocteles... yo sabía lo que querían. Y yo les contestaba: “EE. UU. no tiene nada que ver, nosotros no hacemos eso, olvídese, eso no tiene cabida, ni considerarlo”. A los colombianos les encantan los chismes. Y el hecho de que hubiera llegado un montón de personas a hacerme la misma pregunta no era fundamento alguno para pensar que esa persona tenía algún involucramiento o algún interés en un golpe de Estado. Es por eso que nunca he revelado quién fue, porque al hacerlo se puede disparar una marcha loca de acusaciones y hacerle un grave daño a esa persona, quien por cierto era de bastante influencia en Colombia. Cuando esa persona vino a mi residencia, la admití porque era una persona muy importante. Me hizo la pregunta y le respondí: “Olvídese. Esos días de matar gente o de hacer golpes de Estado se acabaron”.
Pero a ver, el hecho de que usted cuente quién fue esa persona no se traduce de inmediato en que quede señalada o acusada…
Yo sé muy bien cómo son los medios en Colombia. Ahí se va a disparar un corre-corre. Y no quiero hacerle daño a una persona que nunca me hizo daño a mí. Además, yo no tenía la menor sospecha de que tuviera algún interés en eso.
¿Esa persona era civil o un militar?
Ah no, yo no hablé con militares. Yo como embajador tenía que tratar con el presidente y el ministro de Defensa, o con algún alto oficial jefe de la institución. Yo no hablaba mucho con gente del Ejército, ni de la Policía, ni de la Armada. Lo mío era de gobierno a gobierno. No se lo voy a decir porque tengo un miedo tremendo, yo conozco a Colombia, claro, y lo que va a pasar es que va a haber una serie de acusaciones, que por qué esto y por qué lo otro. Y el pobre tipo se va a quedar diciendo: “¿Qué coños le hice yo al embajador Frechette para que fuera a soltar contra mí los perros?”.
¿Pero no será que al conocerse su nombre, esa persona ayude a aclarar las cosas y llegar a la verdad?
Usted tiene que entender que yo tengo otro criterio. Podría ser, pero yo sé lo que realmente va a pasar. Eso podría propiciar una declaración de esa persona, pero yo no quiero hacer ese daño en forma loca, como un carro desbocado.
¿Esa persona usted considera que es alguien honorable?
En términos colombianos, en política, muchas personas en EE. UU. podrían no ser honorables, pero en Colombia sí lo son. Gente de la alta sociedad, funcionarios, jefes de grandes compañías.
Correcto. Pero al menos permítame preguntarle si era políticamente contrario a Samper...
Bueno, en las reuniones donde Jaime Garzón había mucha gente que hacía política contra Samper, y otras que eran más moderadas. Todos en la casa de Garzón hablando, relajándose, tomando trago, comiendo algo que nos había preparado su esposa. Era una mezcla. Era una persona que yo conocí y que todo el mundo conoce, pero no hay razón para tirarle una piedra.
¿O sea que esa persona asistía a las reuniones donde Jaime Garzón?
Sí, señor.
Si es honorable dará explicaciones del caso, ¿no le parece?
Yo viví cuatro años en Colombia y he visto personas que no han sabido defenderse o que han sido acusadas por error. Uno no puede ir como embajador a un país y hacerle daño a una persona que no haya estado violando los acuerdos de Colombia con EE. UU. Para ponerle un ejemplo: una persona que haya hecho chanchullo en asuntos financieros, bueno, de pronto. Pero no es una persona involucrada directamente en el narcotráfico. Yo no tenía ninguna razón para pensar mal. Claro, la gente que trabajaba en la embajada leía reportes de periódicos y me traían esas cosas.
O sea que si usted tuviera alguna sospecha de que esa persona que fue a consultarle tuviera algo que ver con algo indebido, ¿en ese caso sí revelaría su nombre?
Bueno, tendría que pensarlo bien. No quiero darle una respuesta a puertas abiertas. Pero yo lo hubiera pensado más, definitivamente. Una de las cosas que yo quería dejar muy claro en Colombia era que los días de los golpes de Estado apoyados por EE. UU., como fue el caso en Chile, se habían terminado. Ya no existía eso, el Congreso había hecho una gran investigación y todo eso había sido prohibido, incluso el asesinato de personas. Yo quería que la gente entendiera eso porque yo pensaba: “Caracho, yo conozco muy bien esta región”. De repente la gente agarra a pensar “como que aquí en Colombia, EE. UU. tuvo el dedo metido”, y yo no quiero que se piense eso.
¿En algún momento Álvaro Gómez le consultó sobre el tema, teniendo en cuenta que, como usted mismo ha revelado, a él mismo le propusieron ese golpe de Estado?
No. Él nunca vino a verme a mi oficina ni a mi residencia. Lo veía en reuniones sociales y en esas reuniones todo el mundo se portaba muy bien.
¿Esa persona que lo fue a visitar era del Partido Conservador?
No, no era de ningún partido en esa época.
¿Un empresario, entonces?
No, no, no. Era una persona que le interesaban todas esas cosas, pero no era miembro formal de ningún partido.
¿Usted conoce a personas que hubieran ido a proponerle el golpe de Estado a Álvaro Gómez?
Lo que yo sé es que hubo militares que lo buscaron y le hicieron la pregunta. Yo no creo que fuera el tipo de persona que de entrada les hubiera dicho “absolutamente no”; les dijo “déjenme pensarlo”. Y creo que después de una cierta reflexión, él se dio cuenta de que por mucho que no le gustase Samper, él no haría eso. Y entonces les dijo a esas personas que habían ido a verle, que él no lo haría.
Una fuente colombiana de alto nivel me dijo que tiene información confiable según la cual a usted no fue a visitarlo una sola persona para consultarle lo del golpe, sino una comisión de conspiradores de alto nivel, y que entre ellos estaban Hernán Echavarría Olózaga, Enrique Gómez Hurtado y Juan Manuel Santos. ¿Se equivoca mi fuente?
Mentira total, eso no es cierto. La gente que me preguntó fue individualmente, y más o menos en secreto. Si estaba en una reunión social, por ejemplo, alguien me llevaba a un lugar apartado y allá me hacía la pregunta.
En el libro suyo con Reyes, cuando él le pregunta si cree que Samper estuvo involucrado en el asesinato de Gómez Hurtado, usted responde: “Samper puede ser muchas cosas, pero no un asesino. Simplemente no le puedo decir por qué…”. Ahí, en ese “no le puedo decir por qué”, parecería que usted cometió un lapsus, como si se le hubiera soltado algo que no podía contar y hubiera tratado de corregirlo en el camino.
No es así. Ahí yo estaba diciendo la verdad.
@Jorgomezpinilla
Redacción Ecos. Foto: cancilleria.gov.co.-El Gobierno de Colombia rechazó las acciones militares y el uso de la fuerza en el sistema internacional, que fue considerada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, como una opción para superar la crisis política en Venezuela.
En un comunicado de Prensa la Cancillería del Estado colombiano fue contundente en declarar que “todas las medidas deben darse sobre el respeto de la soberanía de Venezuela a través de soluciones pacíficas”.
Considera el Gobierno de Colombia que “se debe mantener urgente la postura adoptada por varios países y las declaraciones y decisiones individuales y colectivas en la región, para restablecer las instituciones democráticas en Venezuela, tal y como lo hicimos en la Declaración de Lima del 8 de agosto pasado”.
Señala el Gobierno colombiano que a pesar de las dificultades actuales para lograr una salida pacífica y negociada en el vecino país, “seguimos creyendo que este camino es el adecuado para encontrar soluciones de largo plazo para el pueblo venezolano”.
El siguiente es el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia sobre el tema:
Comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores
El Ministerio de Relaciones Exteriores, en nombre del Gobierno de Colombia, ha sido explícito en su condena a la ruptura constitucional de Venezuela. Considera urgente mantener la postura adoptada por varios países y las declaraciones y decisiones individuales y colectivas en la región para restablecer las instituciones democráticas en Venezuela, tal y como lo hicimos en la Declaración de Lima del 8 de agosto pasado.
A pesar de las dificultades actuales para lograr una salida pacífica y negociada, seguimos creyendo que este camino es el adecuado para encontrar soluciones de largo plazo para el pueblo venezolano. En este contexto y respetando los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas y del derecho internacional, hemos hecho llamados al Secretario General de Naciones Unidas para que utilice los mecanismos de solución pacífica de controversias y buenos oficios para crear las condiciones que se requieren para una negociación que ponga fin a la crisis de ruptura democrática en Venezuela.
En este sentido, rechazamos medidas militares y el uso de la fuerza en el sistema internacional. Todas las medidas deben darse sobre el respeto de la soberanía de Venezuela a través de soluciones pacíficas.
Redacción Ecos.- “Tenemos muchas opciones para Venezuela pero de paso (les digo) que no descartamos una opción militar (...). La gente está sufriendo, se está muriendo y si es necesario, no descartamos la opción militar”.
Así lo afirmó el Presidente de los Estados Unidos Danald Trump, luego de una reunión con su secretario de Estado, Rex Tillerson, y la embajadora ante Naciones Unidas, Nicky Hailey, y donde el jefe de Estado norteamericano fue más allá al expresar que atacar a Venezuela no sería complicado, “pues EE. UU. tiene tropas por todas partes del mundo en lugares remotos pero Venezuela no está lejos”.
Las declaraciones de Trump hacen eco en un omento difícil de la crisis política y económica que vive el vecino país y además coincide con la gira del vicepresidente Mike Pence está semana por Centro y Sur América.
Pence llega este domingo a Colombia y seguramente el alto funcionario de ese país se refirirá a las afirmaciones de su jefe. No hay duda que las declaraciones de Trump llevan vientos de guerra en un momento complicado de la crisis venezolana y que sin duda incide en toda suramerica y el mundo.
Si bien es cierto que la mayoría de países en la región rechazan las decisiones que viene tomando el gobierno del presidente Nicolás Maduro, entre ellas la elección de una Asamblea Constituyente para reformar la Carta Magna, sin duda los mandatarios de estas naciones descartarán una opción militar contra el pueblo venezolano.
Resumen Ecos.- Así lo aseguró el excombatiente y líder de ese grupo insurgente Pastor Alape, quien anunció que todos los menores de edad de esa guerrilla ya en el camino de la vida civil, serán entregados antes del próximo martes, cuando concluyen desde el punto de vista legal las zonas de concentración en varios sitios del territorio nacional.
"Estamos haciendo el esfuerzo para que de aquí al 15 (de agosto) todos los menores en los campamentos salgan", afirmó Alape tras criticar que el programa de reintegración, "Camino diferencial de vida", no los está atendiendo como prometió el Gobierno luego de la firma del Acuerdo.
Agregó que ha recibido quejas de quienes ya fueron entregados y citó el ejemplo de un grupo de menores con los que habló en el departamento del Chocó y que atendieron al programa. Ellos ahora le han escrito y les dicen que los "traicionó" porque entraron a un programa "que no era sino promesas" y ahora están "en una situación de abandono total".
Por ello, convocó a los colombianos a "que hagan una búsqueda de donde están los menores" qué están haciendo y qué programa les está cobijando", la que es su "fundamental preocupación". "Nuestra fundamental preocupación es dónde están esos chicos, qué programa los está recogiendo, establecimos que iba a ser objeto de atención en un programa (...) para que de ahí se inicie el proceso de restablecimiento de derechos de esos jóvenes", subrayó "Alape".
Sin embargo, comentó que "no se ha podido ejecutar ese programa" que hasta el momento no tiene "nada de nada". Para él, hay "sólo hipocresía", puesto que mucha gente "habla de los derechos de los menores de edad", pero en las calles de Colombia están "llenas de menores en otras condiciones."
"Se está diciendo que tienen que salir todos los menores antes del 15 de agosto, estamos desarrollando operaciones en las zonas (veredales)", concluyó. La figura jurídica de las ZVTN concluirá el próximo martes, 15 de agosto, sin embargo los cerca de 7.000 guerrilleros que están en esas zonas dentro de su programa de desmovilización continuarán en esas áreas ya como excombatientes.
Aún no es exacto el número de menores que están en las Farc en el proceso a la vida civil. Iván Márquez, también de los máximos jefes de ese movimiento que atacó por más de 50 años el Estado colombiano, había afirmado que tenían 21 adolescentes, pero el gobierno sostiene que hay en esas filas más de 170.
Las Farc ya han entregado al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) 86 menores que estaban en sus filas, que posteriormente fueron trasladados al centro de acogida donde fueron recibidos por Unicef. Finalmente ingresan al programa del "Camino diferencial de vida".
Redacción Ecos. Foto: David Oliveros.- En su último debate el Congreso de la República aprobó el proyecto que establece que reincorporados de las Farc se integren a los esquemas de seguridad de la Unidad Nacional de Protección: UNP.
La plenaria del senado por 52 votos a favor y 1 en contra, ratificó las mayorías para avanzar en las diferentes iniciativas que implementan el proceso de paz luego de la firma del Acuerdo entre el Gobierno Nacional y ese grupo insurgente.
El Ministro del Interior sostuvo que el proyecto, que pasa a la firma del Presidente Juan Manuel Santos, da las garantías suficientes que deben tener quienes en el pasado fueron miembros de las FARC y ahora empiezan su tránsito a la vida civil.
“Una de las mejores maneras de garantizarles seguridad a los reincorporados de las FARC es creando cuerpos especiales de protección que se combinan con efectivos de la Policía”, dijo el Ministro Rivera quien aseguró que “quienes integren estos cuerpos mixtos deben someterse a la capacitación y a todas las pruebas que hoy se exigen para hacer parte de la planta de escoltas de la UNP”.
De otra parte el director de la UNP, Diego Mora, señaló que “se van a crear 1.200 plazas de escoltas que se necesitan de acuerdo con un estudio de riesgo, pero no todos van a ser ex miembros de las FARC. Tenemos 175 escoltas que hacen parte de estos esquemas de protección que son personas de confianza que vienen de otras plataformas y no necesariamente son exguerrilleros”.
Resaltó que el reto es hacer procesos de selección que garanticen que los postulados cumplan unos estándares mínimos para poder ser escoltas. Dijo que para ese proceso se presentaron 315 hombres, de los cuales 53 de ellos no cumplieron con las pruebas que se exigieron.
Redacción y foto: Ecos.- La Primera Vicepresidenta de la Cámara de Representantes, Lina Barrera, le exigió al Gobierno una solución inmediata a la crisis financiera de la red hospitalaria, principalmente del departamento de Santander.
“La vida y la integridad de los Santandereanos y de todos los colombianos, no puede seguir en vilo, como consecuencia de la crisis financiera del sistema y los problemas relacionados con el flujo de recursos”, enfatizó la Vicepresidenta de la corporación Lina Barrera.
A través de una constancia en la Plenaria fue contundente en señalar que el Gobierno Nacional, el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud, deben aunar esfuerzos y lograr cambios trascendentales que proporcionen soluciones de fondo para que las EPS paguen sus deudas a la red hospitalaria, con el objeto de hacer valer el mandato constitucional que la salud es un derecho fundamental.
Se refirió al Hospital Universitario de Santander en Bucaramanga y dijo que la deuda ya supera los $18.000 millones para saldar la nómina, lo que ha generado una profunda inestabilidad laboral para los más de 1000 trabajadores que tiene.
La congresista santandereana aseveró que es inaceptable que los auxiliares, enfermeros y médicos, entre otros, del Hospital Universitario de Santander, el más importante del oriente colombiano, no reciban salarios desde hace tres meses, lo que ha llevado a un cese parcial de actividades.
“Las millonarias deudas que las EPS siguen manteniendo frente a los Hospitales, menoscaba de manera muy grave la calidad en el servicio que prestan las instituciones de salud y los pacientes son los más afectados. Además, no hay medicamentos. No hay insumos. No hay laboratorios”, aseguró la Vicepresidenta de la Cámara Lina Barrera.
Por Luis Fernando García Forero. Foto: hablemosdemineria.com.- (La estimulación hidráulica, conocido como “fracking” es un proceso por el cual se fracturan las rocas deliberadamente a través de la inyección de fluidos a alta presión con el fin de aumentar la extracción de gas y petróleo).
El crudo se forma por la acumulación de material orgánico, organismos vivos o muertos que se acumulan, y con el correr de los años se van formando segmentos o capas. Se aumenta la presión a profundidad y las condiciones de presión y temperatura hacen que eso se descomponga, dicho proceso tarda miles de años. Ese hidrocarburo que está presionando, busca proceso de emigración, el cual llamamos reservorio. Lo anterior, es un yacimiento convencional.
Otras veces, el hidrocarburo no pasa al reservorio, sino se queda en la roca generadora. En ese momento, hay que empezar a romper la roca, para así sacar el hidrocarburo. Dicha técnica es más costosa, pues toca inyectar agua, fracturar la roca y sacarlo. Esto es un yacimiento no convencional. Cabe resaltar que Estados Unidos ha desarrollado este proceso, y de ser un país importador de crudo, pasó hoy a tener la autosuficiencia garantizada)
La fracturación hidráulica ha sido objeto de mucha atención internacional y donde Colombia no es ajena al tema. Por ello, hemos dialogado con el Presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Orlando Velandia Sepúlveda, quien nos respondió inquietudes acerca del fracking.
ECOS: El debate respecto a la técnica del fracking no es ajeno a los colombianos. ¿Lo cree conveniente?
OV: Son debates interesantes y necesarios para que la gente tenga una contextualización real de lo que pasa con esta técnica. Muchas cosas se han dicho que el gobierno las ha tenido en cuenta, otras carecen de contexto. Aquí no se trata de atacar a las personas sino de ver y analizar los argumentos para tomar las mejores decisiones.
ECOS: Desde la óptica de la ANH, ¿Qué puede decir respecto a este tema?
OV: El Gobierno siempre ha estado atento a escuchar las inquietudes y propuestas de la ciudadanía, buscando implementar una reglamentación elaborada con rigurosidad, con pautas y normas claras que garanticen una actividad responsable, donde se realice con parámetros que protejan el medio ambiente.
ECOS: ¿Hay una legislación severa para poder aplicar ese mecanismo de exploración de hidrocarburos?
OV: Si, los invito a que comparen la normatividad que hay en otros países donde se adelanta esta tecnología y la confronten con lo que establecimos nosotros en las normas. Se darán cuenta que Colombia es uno de los países más estrictos en la aplicación de los parámetros con los que se debe desarrollar esta industria. Esto le puede generar tranquilidad a la ciudadanía. No vamos a permitir por ningún motivo que se vayan a violentar estos parámetros tan exigentes que hemos establecido.
ECOS: Es complejo el tema desde el punto de vista del daño por el gasto hídrico. ¿Qué hacer por ejemplo en un yacimiento donde se establezca que es rico en hidrocarburos?
OV: Lo primero es evaluar el verdadero potencial de hidrocarburos en roca generadora, y establecer la relación costo beneficio de su extracción, pero debemos precisar que el Estado Colombiano, no se podría dar el lujo de no aprovechar en el eventual caso de encontrar yacimientos asociados a rocas generadoras conocidos como yacimientos no convencionales dadas las circunstancias de autosuficiencia petrolera del país.
ECOS: ¿La ANH es consciente de que esta tecnología es altamente perjudicial y atenta contra el ecosistema?
OV: Todas las actividades que realiza el hombre sobre la tierra presentan riesgos e impactos. La estimulación hidráulica puede generar algunos impactos, pero es la normatividad, la encargada de determinar, prevenir y mitigar o corregir cualquier riesgo derivado de esta. De lo contrario, si cualquier actividad del hombre que generara riesgo la prohibiéramos, estaríamos en el peor de los mundos. No se desarrollaría la humanidad.
ECOS: ¿En qué escenario estamos en Colombia respecto a esa tecnología de exploración?
OV: Ante esa iniciativa hace unos cuatro o cinco años, otorgamos unas licencias para que se busque si realmente esos yacimientos se encuentran en ese tipo de roca. Pero, primero hay que ver si los hay. Segundo, saber en qué cantidades están, y tercero, saber con qué técnicas se podrían explotar. No necesariamente la estimulación hidráulica es la única técnica. Existen hoy en día un sin número de mecanismos, dependerá de la condición de cada yacimiento.
ECOS: Para claridad de los lectores, en este momento la ANH tiene establecido alguna exploración con esta tecnología.
OV: Hemos asignado unas áreas. Simplemente están en la fase de exploración. Una vez se tenga el conocimiento del potencial existente, determinaremos si hay el recurso, en qué cantidades y si es económicamente aprovechable. Así mismo, se estudiaría con qué técnica se aplicaría (opción de utilizar el fracking o no) pero estamos lejos de tomar esa decisión.
ECOS: A nivel nacional, ¿Qué estudios se han hecho que establezcan en cuántos proyectos va a estar la Agencia Nacional de Hidrocarburos en este tema?
OV: De los resultados de estos seis bloques que se han asignado hasta el momento, dependerá hacia dónde seguimos. Si los resultados son positivos, continuaremos con la asignación de otras áreas en cuencas donde tengamos la posibilidad de encontrar este tipo de yacimientos.
ECOS: Y actualmente, ¿Dónde están?
OV: En el Valle Medio e inferior del Magdalena. Allí creemos que están las zonas más promisorias para el hallazgo de este tipo de yacimientos.
ECOS: ¿Podemos darle tranquilidad a los Colombianos, en una tecnología que atenta contra los recursos naturales?
OV: Partir de la afirmación que esta tecnología atenta contra los recursos naturales es prejuzgar. Sin embrago, debe existir total tranquilidad, pues las entidades del Estado no son ajenas al tema. La línea del Gobierno es contundente: “si se realiza esta práctica, será bajo los más altos estándares ambientales y técnicos, con compañías que tengan la experiencia y el conocimiento, para que garanticemos la sostenibilidad del ecosistema en Colombia”.
Redacción Ecos. Foto: diariowearable.com. - La nueva directora del ICBF, Karen Abudinén, sostuvo que una de sus principales banderas es la de continuar con los buenos resultados del programa de Cero a Siempre, por lo que significa e implica socialmente esa estrategia del Presidente Santos, pero fue enfática en señalar que no utilizará su cargo para hacer política.
“Les aseguro que mi nombramiento en el ICBF, obedece simplemente a los buenos resultados que he tenido en las diferentes entidades en las que me he desempeñado”, dijo Abudinén, quien resaltó que el Jefe de Estado la llamó para hacerle la propuesta. “Me dijo que yo estaba preparada para asumir un cargo como este y que mi hoja de vida con buenos resultados lo confirmaba”.
Karen Abudinén se comprometió a trabajar en forma decidida por los retos del ICBF y agregó que planea continuar con el legado de Cristina Plazas, exdirectora de esta entidad y que no está dispuesta a hacer política con su puesto. “Vamos a trabajar duro, porque lo más importante son los niños y niñas”.
Al resaltar su hoja de vida fue contundente en afirmar ante los medios que su único jefe es el Presidente de la República. “Estoy aquí por mi trabajo y si tengo que hacer algún cambio, lo voy a hacer, pero no voy a dejar de luchar por los niños de este país”.